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La Coctelera

TBA sigue discriminando

OTRA VEZ “TBA” EN CONTRA DEL TRABAJO DE LOS CARTONEROS, OTRA VEZ NOS DISCRIMINA

La empresa TBA anunció a través de su vocero Ernesto Limardo, Gerente Línea Mitre que dejarán de circular los trenes cartoneros de las líneas Mitre, Tigre, José L. Suárez y Sarmiento.

Esta decisión hará que miles de familias se queden sin trabajo empujándolos una vez más a la marginación.

Esta resolución es una burla a la buena voluntad y predisposición al diálogo expresada por los compañeros cartoneros que ante este hecho presentaron propuestas alternativas que fueron rechazadas, es más aparecieron amenazas del tipo si cortan las vías pueden ser reprimidos o que un juez dictó la orden para que el tren cartonero no circule más.

Qué negociado hay detrás de todo esto? Sabemos que la basura es un buen negocio, hay grandes empresas y empresarios interesados en el manejo de la basura residuos orgánicos y reciclables.

Porqué se ensañan con nosotros? Somos culpables por haber creado nuestro propio trabajo ante la imposibilidad de conseguir otro tipo de trabajo?

Porqué Limardo dice: “No queremos cartoneros en las vías?

Qué hace TBA con los subsidios? En la línea Victoria – Capilla del Señor hubo, últimamente, 5 descarrilamientos y transportaban cartoneros y usuarios. Cero mantenimiento y la solución, ahora, es cerrar?

El tren es trabajo y el trabajo es dignidad.

QUE ES EL IIRSA??? Integracion sudamericana para el mercado mundial


Sudámerica: IIRSA: La integración a la medida de los mercados

El proyecto Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), que se viene implementando en silencio, es el más ambicioso y abarcativo plan para integrar a la región al comercio internacional. Si se llevara a cabo completamente, conseguiría conectar las zonas donde se encuentran los recursos naturales (gas, agua, petróleo, biodiversidad) con las grandes ciudades y, a ambos, con los principales mercados del mundo

El 31 de agosto y el 1 de septiembre de 2000, durante la reunión de presidentes sudamericanos realizada en Brasilia (Brasil) a instancias del presidente Fernando Henrique Cardoso, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó la propuesta “Plan de Acción para la Integración de la Infraestructura de Sudamérica”. Fue, de hecho, el lanzamiento de la IIRSA, un ambicioso plan para la ejecución de proyectos físicos y cambios en las legislaciones, normas y reglamentos nacionales para facilitar el comercio regional y global.

El proyecto IIRSA es un proceso multisectorial que pretende desarrollar e integrar las infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones en diez años. Se trata de organizar el espacio geográfico en base al desarrollo de una infraestructura física de transporte terrestre, aéreo y fluvial; de oleoductos, gasoductos, hidrovías, puertos marítimos y fluviales y tendidos eléctricos y de fibra óptica, entre los más destacados. Esas obras se materializarán en doce ejes de integración y desarrollo, corredores que concentrarán las inversiones para incrementar el comercio y crear cadenas productivas conectadas con los mercados mundiales.

Para poder llevar adelante este megaproyecto es necesario remover las “barreras” físicas, normativas y sociales, lo que supone realizar grandes obras, armonizar las legislaciones nacionales de los doce países implicados en la IIRSA y ocupar los espacios físicos claves que suelen tener baja densidad de población pero guardan las principales reservas de materias primas y biodiversidad.

Un proyecto ambicioso

Un aspecto clave de la IIRSA, como lo señala el estudio del BID “Nuevo impulso a la Integración de la Infraestructura Regional en América del Sur”, presentado en diciembre de 2000, consiste en considerar que el principal problema para posibilitar la integración física, y por lo tanto para mejorar el flujo de mercaderías, son las “formidables barreras naturales tales como la Cordillera de los Andes, la selva Amazónica y la cuenca del Orinoco”[1]. Esa misma concepción es sustentada por el ex presidente del BNDS, Carlos Lessa, quien señalo: “La cordillera de los Andes es ciertamente una belleza, pero es un terrible problema de ingeniería”[2]. Esa lógica de la naturaleza como “barrera” o como “recurso”, está presente en todos los aspectos del plan.

En el Seminario Subregional organizado por el Comité de Coordinación Técnica de la IIRSA, en septiembre de 2003 en Lima, se definieron tres objetivos: apoyar la integración de mercados para mejorar el comercio intra-regional; apoyar la consolidación de cadenas productivas para alcanzar competitividad en los grandes mercados mundiales; y reducir el “costo sudamericano” a través de la creación de una plataforma logística vertebrada e inserta en la economía global. Según los principales estudios disponibles, uno de los objetivos de esta integración es poder volcar los recursos naturales de los países sudamericanos para los mercados norteamericanos y europeos.

Pero estos objetivos se observan de modo transparente en los mapas en los que aparecen los ejes de integración y desarrollo que siempre abarcan varios países [3]. Los diez ejes definidos (dos están en estudio) son:

-Eje Andino (Venezuela-Colombia-Ecuador-Perú-Bolivia) -Eje del Amazonas (Colombia-Ecuador-Perú-Brasil) -Eje Interoceánico Central (Perú-Chile-Bolivia-Paraguay-Brasil) -Eje Interoceánico Capricornio (Antofagasta/Chile - Jujuy/Argentina - Asunción/Paraguay - Porto Alegre/Brasil) -Eje del Escudo Guayanés (Venezuela-Brasil-Surinam-Guyana) -Eje Mercosur-Chile (Brasil-Uruguay-Argentina-Chile) -Eje del Sur (Talcahuano-Concepción/Chile-Neuquén-Bahía Blanca/Argentina) -Eje Amazónico del Sur (Perú-Brasil-Bolivia) -Ejes Marítimos del Atlántico y Pacífico (todos los países)

Además están en estudio la Hidrovía Paraná-Paraguay y un megaproyecto para unir las cuencas del Orinoco, el Amazonas y el Plata, a través de la interconexión de 17 ríos, lo que permitiría el transporte fluvial entre el Caribe y el Rio de la Plata.

Cada uno de los ejes incluye variadas obras. A modo de ejemplo, veamos lo que sucede con el eje Amazonas que une el Pacífico y el Atlántico e incluye tres grandes ecosistemas (costa, sierra andina y selva): deberá unir el Amazonas y sus afluentes con los puertos de Tumaco (Colombia), Esmeraldas (Ecuador) y Paita (Perú). Ello supone mejorar las carreteras existentes y construir otras. Por otro lado, ya que se trata de un eje que se asienta en una densa red de transporte fluvial, debe asegurarse la navegabilidad de los ríos a través del dragado y linealización de algunos tramos, a la vez que se mejorarán los puertos fluviales. Estas obras y el importante tránsito generarán impactos sobre el ecosistema amazónico.

En las zonas que atraviesa el eje hay un gran potencial hidroeléctrico y grandes reservas de petróleo en explotación, además de cultivos de soya y actividades de extracción de madera, pesca y piscicultura. El eje estará interconectado con otros tres (Andino, Interoceánico Central y Escudo Guyanés) y conseguirá abaratar el transporte de los países del Pacífico hacia Europa y de Brasil hacia Japón, estimulando el comercio. En plena Amazonia brasileña está contemplada la construcción de dos gasoductos de Coarí a Manaos y de Urucu a Porto Velho, con un costo de 750 millones de dólares, lo que permitirá poner el gas en condiciones de ser exportado desde puntos clave de los ejes Amazónico y Perú-Brasil-Bolivia. El primero incluye el importante puerto de Manaos, y el segundo a Porto Velho (Brasil) que quedaría unido con los puertos peruanos del Pacífico para poder sacar la producción cerealera de la zona -donde más están creciendo los cultivos de soya, maíz y trigo-, además del gas de Camisea (Perú).

La mayor parte de los ejes están interconectados. De los diez ejes, cuatro involucran la región amazónica y cinco unen los océanos Pacífico y Atlántico. De esta manera, todas las riquezas naturales del continente quedan a disposición de los mercados.

Por otro lado, se definieron siete procesos sectoriales de integración, para identificar los obstáculos de tipo normativo e institucional que encuentra el proyecto. Los siete procesos son: mercados energéticos regionales, sistemas operativos de transporte aéreo, de transporte marítimo y de transporte multimodal, promoción de las tecnologías de información y telecomunicaciones, facilitación de los pasos de frontera y modalidades de financiamiento.

Las inversiones totales serían de unos 37 mil millones de dólares. El conjunto del proyecto IIRSA será financiado por el BID, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA), además de los importantes aportes del brasileño Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (ver recuadros).

En realidad, una parte de estos proyectos ya están en marcha aunque no se menciona que forman parte de la IIRSA. Según el Informe Anual de la CAF de 2002, fueron identificados en ese momento cerca de 300 proyectos de integración física en América del Sur, de los cuales 140 podían ser ejecutados inmediatamente y 60 de ellos relacionados a la IIRSA ya estaban en marcha: 40 de transporte, 10 de energía y 10 de telecomunicaciones[4].

Territorios y mercados

Vencer las barreras físicas, legales y sociales para poder implementar la IIRSA, supone cambios profundos en la geografía, la legislación de los estados y las relaciones sociales. Se considera al continente sudamericano como la suma de cinco “islas” que deben ser unidas: la plataforma del Caribe, la cornisa andina, la plataforma atlántica, el enclave amazónico central y el enclave amazónico sur. Los ejes de integración y desarrollo atraviesan esas “islas” y rompen su unidad, lo que en el lenguaje tecnocrático se denomina como “barreras” naturales.

Desde el punto de vista geográfico, ello supone grandes obras de infraestructura para “corregir” las trabas que impone la naturaleza para hacer más fluido el transporte y el comercio y, de esa manera, reducir los costos. El eje Perú-Brasil-Bolivia, por ejemplo, busca sacar rápidamente la producción agrícola brasileña -en el enclave amazónico del Sur- por puertos del Pacífico, evitando el desplazamiento hacia el Norte por la cuenca del Amazonas. En este caso, a las obras en ríos se suman carreteras eficientes que atraviesen la cordillera andina. El recorrido natural se modifica -mediante grandes inversiones- para acelerarlo y así llegar velozmente a los mercados mundiales.

Como señala Andrés Barreda, “desde los años 80, el tráfico comercial del Pacífico desplaza al del Atlántico; de los 90 para acá, el tráfico portuario del Pacífico supera al del Atlántico; y en el año 2000, en Estados Unidos el tráfico portuario del Pacífico ya doblaba al del Atlántico. Por tanto, hay un problema en el momento en que la economía mundo se reinventa del Atlántico al Pacífico”[5]. Eso ha hecho que el canal de Panamá pierda su importancia y en su lugar aparecen estos corredores para conectar ambos océanos. En Sudamérica el “cuello estratégico”, según Barreda, es Bolivia, por donde pasan cinco de los doce corredores.

Por otro lado, y siguiendo al mismo autor, la región sudamericana es una de las pocas del planeta que combina los cuatro recursos naturales estratégicos: hidrocarburos, minerales, biodiversidad y agua. Véase que esta profunda modificación de la geografía (quizá el proyecto más ambicioso sea unir los ríos Orinoco, Amazonas y Paraná) no persigue la integración del continente sino su vinculación con los mercados globales. Puede decirse que se trata de una integración “hacia afuera”, exógena, en vez de propiciar una integración “hacia adentro”. Los ejes o corredores deben tener, además, ciertas características. “Para la conexión en tiempo real el Internet es básico. Para la conexión justo a tiempo, la intermodalidad es básica”[6]. Por lo tanto, los corredores deben combinar una moderna plataforma de telecomunicaciones con la infraestructura necesaria para el transporte intermodal.

La intermodalidad se asienta en la “revolución de los contenedores”: el sistema es el mismo para el transporte terrestre, aéreo y fluvial y una mercancía debe poder pasar de uno a otro con fluidez, lo que impone carreteras y camiones, aeropuertos y aviones, ríos y barcos capaces de cargar grandes contenedores que ahora sustituyen el viejo concepto de almacén o depósito en el que se guardaban las mercancías. Esto se vincula al nacimiento de las “fábricas globales” que funcionan bajo la premisa just in time: se crea así una suerte de “autómata global” ya que las grandes empresas se han deslocalizado y abarcan todo el planeta en forma de red. Pero este autómata global, “integrado industrial y productivamente, mantiene ahora nuevas relaciones jerárquicas centro-periferia, pero de carácter industrial”, como lo muestra la industria maquiladora[7]. El IIRSA es precisamente el eslabón sudamericano que integra al continente en este proceso, pero de forma subordinada.

Desde el punto de vista de superar las barreras normativas de los estados, la IIRSA profundiza la estrategia neoliberal de desregulación y debilitamiento de los estados nacionales. Adecuar las legislaciones nacionales a las necesidades del comercio mundial supone homogeneizar las normas. De esa manera cada región y cada país pierden sus rasgos diferenciadores y los estados pierden autonomía frente a las multinacionales y los estados del primer mundo.

Por último, deben ser superadas las llamadas “barreras sociales”. Un solo ejemplo, entre decenas que se podrían traer, es suficiente para ilustrar de qué se trata: el gasoducto Coari-Manaos, con 420 kilómetros, atraviesa el río Amazonas y una de las zonas mejor preservadas de la selva. Las dos empresas más interesadas en el proyecto son la brasileña Petrobras y la estadounidense El Paso (líder mundial en el área del gas y una de las mayores del mundo en el sector energético). En 1998 Petrobras construyó la primera parte del gasoducto, con 280 kilómetros, uniendo las reservas de Urucu con la ciudad de Coari. La obra trajo grandes impactos socio-ambientales a la región: “disminuyó la pesca, afectando a las poblaciones ribereñas que dependen de los peces para sobrevivir; afectó las zonas de extracción de castaña de Pará, fundamental para la sobrevivencia de las comunidades; la población de Coari creció considerablemente, pues la ciudad alberga a los trabajadores que llegan de diferentes lugares, hubo un crecimiento fuerte de la prostitución, de la violencia y de los casos de malaria”[8]. Sólo el gasoducto Urucu-Porto Velho afectará a 13 pueblos indígenas y a cinco municipios donde el 90% de la población son indios.

En suma, el beneficio que obtienen un puñado de multinacionales supone perjuicios sociales y ambientales irreversibles, y el debilitamiento de estados de la periferia que se verán impotentes para contener estos problemas.

Dos casos: Brasil y Bolivia

Este proyecto de integración afecta de modo diferente a cada país y a cada región del continente pero, a grandes rasgos, pueden definirse “ganadores” y “perdedores” en función de los beneficios o daños resultantes de la implementación de la IIRSA. Uno de los problemas del proyecto es, precisamente, que ahondará las diferencias entre países, regiones y sectores sociales ricos y pobres, ya que todos se integrarán en el mercado mundial de forma desigual, en función de las “ventajas comparativas” que hoy presentan. Para ejemplificar estas diferencias tomaremos en cuenta dos países: el más pobre del continente, Bolivia, y uno de los países más industrializados del mundo, Brasil.

En Bolivia sólo es pobre la mayoría indígena. Cuenta con importantes reservas de hidrocarburos, las segundas del continente luego de las de Venezuela. Tiene además una posición geográfica clave, ya que por su territorio rico en biodiversidad -que va del altiplano andino a la selva amazónica- deben pasar cinco ejes de integración y desarrollo que unen el Pacífico y el Atlántico. Por eso la banca internacional definió en el plan El Cambio para Todos que Bolivia debía convertirse en “país tránsito del subcontinente y centro distribuidor de gas y otros energéticos”[9]. Como país de tránsito, los corredores de exportación de bienes y servicios formarán parte de importantes proyectos binacionales de generación y distribución de energía hidroeléctrica y termoeléctrica.

Según los planes definidos en la IIRSA, el país se verá abocado a la construcción de una nueva Red Fundamental de Carreteras, que dejan zonas enteras del país aisladas pero conectan las reservas de hidrocarburos con los mercados mundiales. El Eje Interoceánico Central -que une el puerto brasileño de Santos con los chilenos de Arica e Iquique- atraviesa Bolivia por el la zona central y es imprescindible para países como Brasil y Chile, que son los más interesados en impulsar el comercio bi-oceánico. El Eje Perú-Brasil-Bolivia permite unir el estado brasileño de Rondonia con el Pacífico, para sacar la gigantesca producción de soya de ese estado “aprovechando una de las pocas regiones del continente en el que el cruce de los Andes presenta menores dificultades”[10]. De este modo Bolivia es objeto de grandes inversiones que fraccionan su territorio con cinco corredores.

Brasil está en la situación opuesta. Este tipo de integración exógena le permitiría “avanzar en su anhelo de lograr una posición dominante en América Latina, resultado de la estrategia desarrollada desde los 80? de alcanzar el liderazgo regional a través de la incorporación a su zona de influencia de los países de su entorno geográfico más próximo: Argentina, Uruguay, Paraguay, luego Bolivia y Chile, posteriormente los demás países de la Comunidad Andina y luego toda Sudamérica, con el fin de fortalecer su economía frente al ALCA”[11].

Brasil está en condiciones muy similares a los países del primer mundo a la hora de sacar provecho de la IIRSA. En los hechos, Brasil tiene una relación con los demás países sudamericanos -con la parcial excepción de Argentina- similar a la que tienen los países del centro con los de la periferia. En primer lugar, Brasil es el más interesado en la región en poder sacar su producción industrial y del agrobusiness por el Pacífico. En segundo lugar, son brasileñas algunas de las empresas que construyen parte de la infraestructura, como la Constructora Norberto Odebrecht, que tiene inversiones en casi todos los países de la región, o como la petrolera Petrobras[12]. En tercer lugar, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) es uno de los principales financiadores de la IIRSA.

El Complejo Rio Madera, que es uno de los núcleos del Eje Perú-Brasil-Bolivia, es quizá el mejor ejemplo. Carlos Lessa, ex presidente del BNDES, sostuvo que con ese proyecto “Brasil promueve su propia versión de la conquista del oeste en una zona selvática vecina a Perú y Bolivia, con su megaproyecto que ilustra los sueños de integración de América Latina, en cuyas fronteras está todo por hacer”[13]. El proyecto Complejo Rio Madera incluye dos hidroeléctricas en Brasil; esclusas para hacer navegable el río, lo que supone la eliminación de una zona de cachelas que “interrumpen” la navegación; una hidroeléctrica en el río Beni (Bolivia) y puertos para la hidrovía de los ríos Madera-Guaporé-Beni-Madre de Dios (Brasil-Bolivia-Perú). El proyecto permite “la generación de energía en cantidades significativas y a bajo costo y para la consolidación del Polo de Desarrollo del agrobusiness en la región oeste de Brasil y la Amazonía boliviana”, lo que permite la reducción de los costos de transporte de granos y otros commodities[14].

El proyecto tendrá un enorme impacto ambiental, y beneficiará sólo a Brasil. “Las empresas brasileñas se constituirán en el único comprador de la toda la energía producida, imponiendo condiciones de compra, contratos y precios”. El proyecto demanda una inversión de 6 mil millones de dólares, beneficiará a las brasileñas Odebrecht, Furnas Centrais Elétricas y al grupo Tedesco Maggi (el mayor exportador de soya de Brasil), que ha invertido cien millones de dólares en la navegabilidad del río Madera, “donde posee la flota más importante de barcazas y remolcadores, con una capacidad de transporte fluvial de 210 mil toneladas por mes” [15].

Observado en perspectiva, proyectos como el Complejo Rio Madera forman parte de la geopolítica brasileña de expansión hacia el oeste y de ocupación de territorios “vacíos”, de control de recursos estratégicos como los hidrocarburos bolivianos, y confirma la impresión de que “los gobernantes brasileños parecen haber llegado a la conclusión de que el aumento de la competitividad brasileña en el mercado internacional depende, en gran medida, de la integración de Sudamérica”[16]. Sólo habría que agregar que se trata de una integración doblemente subordinada: a Brasil, por parte de los países sudamericanos, y del conjunto de la región al mercado y el empresariado mundiales.

La IIRSA en el mundo

La IIRSA aparece estrechamente vinculada al ALCA, al punto que puede decirse que son dos caras de una misma moneda. “El ALCA determina lo jurídico administrativo en forma más concreta y la IIRSA la infraestructura”[17]. Y ambos aparecen ligados a un proyecto más vasto del que forma parte también el Plan Puebla-Panamá.

Sin embargo, la IIRSA tiene una particularidad: es un tipo de integración nacida en el Sur, gestionada en gran medida por las elites del Sur, pero que beneficia a los sectores mejor insertos en el mercado internacional. El énfasis en las obras de infraestructura aparece vinculado a la necesidad de los mercados mundiales de conseguir un flujo sostenido y en aumento constante de las exportaciones de materias primas y recursos naturales. Y hacerlo de modo “competitivo”, o sea reduciendo los costos. Es evidente que este tipo de desarrollo generará más pobreza y mayores desigualdades, aumentará la concentración de la riqueza a escala local y global y tendrá profundos impactos ambientales. Entre otras consecuencias negativas, la deuda externa de los países de la región seguirá creciendo y la sobreexplotación de los recursos puede llevar a que en algunas décadas los países que cuentan con petróleo o gas como su principal riqueza, acaben por agotarla sin haber obtenido ninguna ventaja.

Por último, y este es uno de los aspectos más preocupantes de la IIRSA, la forma como se está implementando es muy grave, ya que los proyectos se están llevando adelante en silencio. Así como en todo el continente hay un amplio debate sobre el ALCA y los TLC, los proyectos vinculados a la IIRSA se vienen realizando sin participación de las sociedades civiles ni de los movimientos sociales, sin información por parte de los gobiernos. Este estilo induce a pensar que se busca evitar el debate. En paralelo, se están construyendo los proyectos en partes para más tarde enlazarlos, lo que impide la vigilancia y control de las poblaciones afectadas y facilita que se burlen las leyes ambientales. Formalmente, la IIRSA nació en el año 2000, pero buena parte de los proyectos vienen de los años 90. El aspecto más perturbador es si la creación de esta enorme red de infraestructura no conseguirá, finalmente, imponer los mismos objetivos del ALCA pero sin ese nombre, sin debate, de modo vertical por parte de los mercados y las elites. Si esto fuera así, tal vez en unas décadas se haya consumado, de forma invisible, un gigantesco proyecto que remodela todo el continente y afecta a todos sus habitantes. Porque las elites saben, como lo muestra la experiencia reciente, que un debate abierto de sus planes, los condena al fracaso.
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Recuadros:

Banco Interamericano de Desarrollo (BID): Institución financiera regional creada en 1959 par impulsar el desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe. Tiene 46 miembros: 26 de América Latina y el Caribe, Estados Unidos, Canadá y 18 países extra regionales. La autoridad máxima es la Asamblea de Gobernadores integrada por los ministros de Hacienda de cada país.

El poder de voto está determinado por las acciones de cada uno: América Latina y el Caribe 50%; Estados Unidos 30%; Japón 5%; Canadá 4% y resto 11%.Brasil, Argentina y México tienen la misma cantidad de acciones que Estados Unidos.

Entre 1961 y 2002 el BID aprobó préstamos de 18.823 millones de dólares: 51% a proyectos de energía; 46% a transporte terrestre y 3% a telecomunicaciones, transporte marítimo, fluvial y aéreo. Brasil obtuvo el 33% de los recursos.

Corporación Andina de Fomento (CAF): Institución financiera multilateral creada en 1970. Hasta 1981 aprobó operaciones por 618 millones de dólares pero entre 1995 y 1999 tuvo una gran expansión aprobando operaciones por 12.325 millones.

Es el mayor agente de financiamiento de proyectos de infraestructura en América Latina. Tiene 16 países miembros y es el primer financiador de los países de la Comunidad Andina de Naciones. Es un gran financiador de la IIRSA y del Plan Puebla Panamá (PPP) y puede llegar a financiar el canal Atrato-Truandó o Atrato-Cacarica-SanMiguel, que permitirá la conexión entre IIRSA y PPP.

Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA): Creado en 1971 para financiar proyectos de integración de esta cuenca. Brasil y Argentina tienen el 33,3% cada uno, Bolivia, Paraguay y Uruguay el 11,1% cada uno. Financia proyectos unos mil millones de dólares en transporte, agropecuaria, industria, exportaciones y salud.

Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDS): Banco público brasileño creado en 1952. Con el gobierno Lula está dirigido a financiar grandes proyectos de infraestructura en América del Sur. Cuenta con grandes recursos, mayores a los de los otros organismos financieros de la región, y está implementando proyectos de energía e hidroeléctricos muy importantes en Venezuela y Ecuador, entre otros. Con Venezuela y Argentina tiene proyecto superiores a los mil millones de dólares con cada uno.

Recursos:

-Achkar, Marcel y Domínguez, Ana “IIRSA: Otro paso hacia la des-soberanía de los pueblos sudamericanos”, Programa Uruguay Sustentable-Redes Amigos de la Tierra, Montevideo, 2005.
-Barreda, Andrés “Geopolítica, recursos estratégicos y multinacionales”, 20 de diciembre de 2005, en http://www.alainet.org/
-Carvalho, Guilherme “La integración sudamericana y Brasil”, Action Aid, Rio de Janeiro, 2006.
-Fobomade “Las venas del ALCA. IIRSA. Bolivia, un país de tránsito y de extracción de recursos”, La Paz, julio de 2003, en http://www.fobomade.org.bo/
-Fobomade “El rol de Bolivia en la integración sudamericana” en http://www.fobomade.org.bo/
-Herbas Camacho, Gabriel y Molina, Silvia “IIRSA y la integración regional”, en revista OSAL No. 17, Buenos Aires, Clacso, mayo-agosto de 2005.
-Molina, Patricia “Bolivia-Brasil: Relaciones energéticas, integración y medio ambiente”, en http://www.fobomade.org.bo/
-Soldatelli, Elisangela “IIRSA. E esta a integraçao que nós queremos?”, Amigos da Terra, Porto Alegre, diciembre de 2003.

Siglas:

-Banco Nacional de Desarrollo Económicoy Social (BNDES): http://www.bndes.gov.br/ Comunidad Andina de Naciones: http://www.comunidadandina.org/
-Corporación Andina de Fomento (CAF): http://www.caf.com/
-Fobomade (Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo): http://www.fobomade.org.bo/
-FONPLATA: http://www.fonplata.org/
-IIRSA: http://www.iirsa.org/

Notas:

[1] Documento del BID citado en Elisangela Soldati, ob. cit. p. 4.

[2] Citado en Guilherme Carvalho, ob. cit. p. 36.

[3] Todos los mapas pueden encontrarse en http://www.fobomade.org.bo/ Hacer click en el botón verde “Geopolítica e Integración” y luego en “IIRSA-ALCA”. Al aparecer la página hacer click en “Galería de Mapas”.

[4] Elisangela Soldati, ob. cit. p. 16.

[5] Andrés Barreda, ob. cit.

[6] Idem.

[7] Idem.

[8] Elisangela Soldatelli, ob. cit.

[9] Fobomade, “El rol de Bolivia en la integración sudamericana”, p. 3.

[10] Idem, p. 7.

[11] Idem, p. 6.

[12] Ver el informe “Brasil y el difícil camino hacia el multilateralismo” en http://www.americaspolicy.org/

[13] Patricia Molina, ob. cit.

[14] Idem.

[15] Idem.

[16] Guilherme Carvalho, ob. cit. p. 64.

[17] Marcel Achkar y Ana Domínguez, ob. cit. p. 18.

15 Junio 2006

Fuente: Servicio Informativo “Alai-amlatina” sitio web de “América Latina en Movimiento”


Acerca de IIRSA (Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional en Sur América)

Resumen del Proyecto

Hoy en día, el desarrollo de la infraestructura en nombre de la integración económica regional es uno de los desafíos más grandes para la sustentabilidad del medio ambiente y la justicia social. La iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional en Sur América (IIRSA) es un ejemplo dramático de estas nuevas tendencias. IIRSA propone una serie de mega-proyectos de alto riesgo y que traerán como consecuencia un tremendo endeudamiento y alteraciones extensivas a los paisajes y las formas de vida en la región. En este marco desarrollista, las montañas, los bosques, y los humedales se ven como barreras al desarrollo económico, y los ríos se vuelven medios para extraer recursos naturales. La gente, la industria y los gobiernos, se supone, serán los beneficiarios.

La iniciativa IIRSA es coordinada por los 12 gobiernos suramericanos, con el apoyo técnico y financiero del Banco Interamericano de desarrollo (BID), La Corporación Andina (CAF) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Plata (FONPLATA), así como otros bancos de desarrollo, y consiste en:

  1. 10 ejes de integración económica que cruzan el continente y que requieren inversiones significantes en transporte, energía, y telecomunicaciones; y
  2. 7 procesos sectoriales de integración diseñados para armonizar los marcos regulatorios entre los países.

Hasta ahora, se han definido para su financiamiento más de 40 mega-proyectos compuestos y cientos de proyectos menores de mejoramiento de infraestructura, con un costo agregado de más de $37 mil millones de dólares. Estos enormes costos contribuirán aún más a la deuda pública regional, la cual ya es insostenible. Dada la magnitud de la IIRSA, y sus impactos potenciales, muchas organizaciones ambientales se refieren a la iniciativa como un giga-proyecto.

Impactos

La combinación de las inversiones para la construcción de carreteras, hidrovías, y represas propuestas bajo IIRSA, con inversiones significativas del sector privado en la extracción de recursos y la agroindustria (por ejemplo, la soja), no solo tendrá efectos directos sobre la biodiversidad, sino también efectos indirectos sobre el campesinado y los trabajadores agrícolas. Históricamente, esto ha resultado en el desplazamiento de los pueblos rurales e indígenas, la migración masiva, y la deforestación. Muchos de los proyectos propuestos por IIRSA realmente son proyectos viejos de infraestructura que se integraron al marco regional con la esperanza de oxigenarlas. Los impactos del medio ambiente, sociales, culturales, y económicos en áreas como los Andes, la Cuenca Amazónica, el Mato Grosso, el Pantanal, y los ríos Paraguay y Paraná, serán significantes, y en muchos casos, irreversibles.

La experiencia nos enseña que los impactos negativos de los grandes proyectos de infraestructura ocurren porque:

  • Los estándares ambientales, sociales, y culturales son inadecuados (ó totalmente inexistentes) para enfrentar las complejas dimensiones del desarrollo de infraestructura;
  • La falta de compromiso por parte del gobierno y/o el banco multilateral de desarrollo (MDB) de acatar los estándares.
  • La falta de capacidad gubernamental o del BMD de adherir a los estándares.
  • La ausencia de procesos independientes de rendición de cuentas para proveer los medios para introducir quejas formales cuando los estándares no son respetados.
  • Los proyectos grandes de infraestructura financiados por los IFIs -Instituciones Financieras Internacionales- continúan causando daños a las comunidades indígenas (Gasoducto Camisea) y al ambiente (Gasoducto Bolivia-Brasíl), y pueden incurrir deudas nacionales devastadoras (Hidroeléctrico Yacyretá). Al parecer IIRSA está lista para repetir los mismos errores que se han cometido en anteriores proyectos.

Las deficiencias de IIRSA incluyen:

  • El acceso limitado a la información de los proyectos y las reformas políticas propuestas.
  • Estándares sociales y ambientales débiles, inadecuados programas de mitigación de impacto.
  • Limitada rendición de cuentas institucionales.
  • Inadecuados programas de monitoreo; y una ausencia de vínculos claros a la reducción de la pobreza.

"El Exceso de Liquidez" y sus Alternativas

Los arquitectos del IIRSA plantean que la industria, los gobiernos, los ecosistemas, y la gente se beneficiarán equitativamente del desarrollo de la infraestructural regional. Este planteamiento está basado en el supuesto que el "regionalismo abierto" una combinación de liberalización de comercio, la inserción en el mercado global y la infraestructura masiva conducirá automáticamente al desarrollo sostenible. No obstante, hasta el Presidente del BID, Sr. Enrique Iglesias admite que la fuerza detrás del financiamiento para los nuevos proyectos de grande infraestructura es "el exceso de liquidez", y no como plantea IIRSA, el sueño Bolivariano de integración regional. La solución fácil al problema de "demasiada plata con nada que comprar" está en financiar grandes proyectos de infraestructura. Así que, mientras el discurso IIRSA es integracionista, su lógica es mayormente financiera.

La magnitud de IIRSA presenta serios desafíos a la conservación y al desarrollo sustentable. La prevención de impactos devastadores a la región suramericana requerirá una participación ciudadana informada y sostenida, particularmente en cuanto la evaluación de los proyectos y las políticas, para así fijar, monitorear y asegurar las salvaguardias sociales y del medio ambiente.

NI OLVIDO NI PERDON LOS ASESINOS SIGUEN LIBRE LA LUCHA CONTINUA

APARICION CON VIDA YA DEL COMPAÑERO JULIO LOPEZ !!!!!!

El peligro de ser testigo de un abuso policial

Ser testigos e intervenir ante el abuso de autoridad de agentes de la policía bonaerense es un cheque al pedido de documentos para identificarse, averiguación de antecedentes o/y de órdenes de captura escudándose en la figura de “entorpecer el procedimiento policial” a un discapacitado que sentado recogía unos diarios.

El viernes 23 de junio, a las 20 hs.,y una vez terminada la actividad en la estación Olivos con la salida del tren cartonero, tres compañeros de nuestro grupo y un compañero abogado, perteneciente a un movimiento de desocupados que se había acercado al espacio para solidarizarse con nuestra denuncia sobre el hostigamiento que venimos soportando, vemos como dos agentes de la policía bonaerense recorren el playón donde hasta hacía un ratito estaba lleno de carros, suben la rampa por donde acceden los discapacitados, bicicletas y los carros cartoneros al andén; al final de la rampa se detienen ante una persona que sentada en el suelo acomodaba algunos diarios y, de manera prepotente y autoritaria, le dicen que inmediatamente se retire del lugar que molestaba el paso, esta persona se retira con evidente dificultades motoras y problemas de habla.

El compañero abogado preguntó el porqué de ese trato y obtuvo como respuesta fue quién era él para preguntar, y ante la respuesta de su condición de abogado provocó el enojo y el posterior pedido de documentos y la averiguación de antecedentes de cada uno de nosotros más el requerimiento de nuestros domicilios y la acusación de "entorpecer el procedimiento policial" (eufemismo de: no nos jodan cuando intervenimos, somos dueños de la calle).
Ante nuestro requerimiento de que ellos también debían identificarse, cosa que solo logramos hacer con uno de ellos ya que poseía la placa reglamentaria a la vista, pero su compañera se negó terminantemente a identificarse y solo recito de memoria la dirección de la comisaría (1ra. De Olivos).
Deben haber sentido que su vida peligraba porque acto seguido llamaron a una patrulla que llegó con dos agentes más como apoyo.

Después de un buen rato nos "liberaron" por falta de antecedentes diciéndole a nuestro compañero abogado "te rompiste el culo estudiando para defender a estos negros de mierda".

Esto se suma a la amenaza hecha por dos gendarmes (contratados por TBA) a compañeros cartoneros de buscarnos de a uno a todos los integrantes del grupo.

La autoorganización para defender nuestros derechos molesta demasiado, quita negocios, poder y la posibilidad de descargar toda su cuota de odio y fascismos a los que ellos llaman ¨negros de mierda¨.

Ya denunciamos a T.B.A como responsable de la contratación de personal de Gendarmería para la vigilancia de las estaciones como así también los procedimientos ¨razias¨ que realiza la Policía Bonaerense en las diferentes estaciones.
Todo esto nos pone en alerta sobre futuros acontecimientos. Y hacemos responsables a TBA en 1ª orden ya que estos abusos pasan en jurisdicción de dicha empresa. También a las fuerzas de seguridad contratadas por dicha empresa y a las fuerzas del orden que no cumplan sus tareas dentro del marco de derecho al cual ellos también se deben ajustar.
Preocupa y alertamos a todos por la existencia de estos hechos y lo que tratamos es de evitar es males mayores irreparables.

Grupo En la Calle

sin título

Sigue el hostigamiento a los cartoneros de la estación Olivos. Decimos: BASTA YA

Cada vez se hace más cotidiano el hostigamiento a los cartoneros que toman el tren en la estación Olivos del FF CC Mitre.
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Razzias policiales cotidianas, sin ordenes judiciales.
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Detención de cartoneros, por el solo hecho de no tener documentos.
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Demoras innecesarias en la comisaría por averiguación de antecedentes.
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Maltrato cotidiano.
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Restricción de la libertad de circulación
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Restricción de la libertad de trabajo.
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Discriminación en el accionar de las fuerzas de seguridad.
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Sospechas de delito, por el solo hecho de ser cartonero.

SE CRIMINALIZA LA POBREZA.

Estas denuncias ya fueron realizadas en varias oportunidades, sin que la situación cambiara, es más, hoy se agrava.

Antes eran hechos aislados y hoy volvieron como parte del paisaje cotidiano.
Hoy es común ver más de un patrullero en la estación haciendo operativos sorpresas con varios efectivos de civil, requisando carros y pidiendo documentos, y, si no lo tienen, son detenidos por varias horas privándolos de la libertad de trabajo y de circulación. Incluso en algunos casos, sacándoles sus pertenencias.

A la vez, advertimos que, agrava esta situación, la presencia de algunos gendarmes ( contratados por la empresa TBA) que hacen abuso constante de autoridad, tienen permanentemente expresiones discriminatorias, golpean compañeros por cualquier motivo, amenazan de muerte a varios de ellos, sobre todo los más pibes, hacen ostentación de armas, hostigan a las compañeras con propuestas indecentes, etc.

De todo esto hacemos responsables directos a la Empresa TBA
, por ser los contratistas de estos elementos de seguridad, en el caso de los gendarmes; y, también, de cualquier lesión, leve o grave que atente contra algún compañero cartonero dentro de la jurisdicción de los ferrocarriles, ya que son pasajeros que pagan sus boletos y, por lo tanto,
les corresponden los mismos derechos que cualquier otro usuario de TBA.

Creemos que todos estos acontecimientos están enmarcados en una política de seguridad por la cual el pobre está siempre en la mira, siempre es el primer responsable de cualquier delito que se cometa y, además, hay una estigmatización social contra los cartoneros como portadores del mal.

Sabemos del esfuerzo y de la dignidad que se le pone a esta actividad. Luchando por el pan de cada día con la incertidumbre de no saber como les resultará una jornada donde la caminata es infinita y los resultados son inciertos. A esta incertidumbre se le suma el permanente hostigamiento policial en las calles y en la estación, última parada de descanso, si llegaran con tiempo antes de subir al tren. Tranquilidad que es interrumpida, cada vez con más frecuencia, por los operativos denunciados, siempre con la excusa de la denuncia de algún vecino, nunca dejando claro, quién denuncia y porqué.

También sabemos que hay personas que la presencia cartonera les entorpece la vista y les molesta su tranquilidad y su buen pasar. Racismo aberrante para estos tiempos.

También conocemos que la enorme mayoría de los vecinos colaboran de distinta manera con quienes se ganan la vida cartoneando y a ellos apelamos para que nos acompañen para parar estos procedimientos antidemocráticos y violatorios de los Derechos Humanos.

Dónde está esa política gubernamental enunciada sobre Derechos Humanos cuando sus fuerzas de seguridad, cotidianamente, actúan violando cada uno de esos DERECHOS?

Porque nosotros tenemos Derechos

Exigimos
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Que se pare con los hostigamientos a los cartoneros.
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Que se tomen medidas inmediatas para parar las razzias ilegales.
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Que los cartoneros puedan ejercer su derecho al trabajo y a la libre circulación.
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Que se ponga fin a las persecuciones de compañeros.
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Que sean retirados de sus cargos los gendarmes que atentan contra la vida y la integridad de los compañeros.
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Y que la Empresa TBA de respuestas inmediatas, sobre estos acontecimientos.

Parece que hace falta aclarar a algunos sectores sociales que todos somos sujetos con derechos.

Antes que sea demasiado tarde y tengamos que denunciar y lamentar acontecimientos que nadie desea vivir, volvemos a reiterar una vez más nuestras exigencias de respeto a nuestros derechos humanos de vivir con dignidad y libertad
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Grupo En la Calle en la Estación Olivos

Adhesiones
enlacalle@gmail.com